La presencia de esta plaga en Sabinas Hidalgo advierte riesgos para la ganadería mexicana y estadounidense, ante la proximidad con la frontera con Texas.
Recientemente se confirmó la presencia del gusano barrenador en el municipio de Sabinas Hidalgo, en la parte norte de Nuevo León, a menos de 70 millas de la frontera con Texas. Este hallazgo representa la detección más al norte en el país durante la actual temporada de brotes y genera preocupación entre las autoridades y la industria ganadera, dado su potencial impacto en la salud del ganado.
El animal afectado fue una becerra de aproximadamente ocho meses, trasladada a un corral de engorda en la misma región. La inspección preliminar del Sistema Nacional de Sanidad e Inocuidad Agroalimentaria señala que la origen del ejemplar proviene de una zona del sur de México, donde anteriormente se habían reportado casos más al sur, particularmente en estados como Veracruz y Chiapas. La detección en Nuevo León evidencia la rápida expansión de esta plaga, que puede causar dañoss severos en los animales afectados y afectar la economía de los productores rurales.
El avance del gusano barrenador en territorio mexicano incrementa la vulnerabilidad de la región ante posibles importaciones y movimientos de ganado, especialmente al considerar que Estados Unidos mantiene cerrados sus puertos a la entrada de bovinos, bisontes y caballos de origen mexicano como medida preventiva. La coordinación entre México y Estados Unidos para implementar acciones conjuntas se vuelve esencial para frenar la dispersión del insecto y proteger la salud del sector ganadero en ambos países.
Contextualmente, la detección en Nuevo León representa un cambio en la dispersión geográfica de la plaga, que en meses anteriores se centraba en zonas del sureste mexicano. La expansión evidencia la necesidad de reforzar los programas de vigilancia, control y cumplimiento del Plan de Acción Conjunto México-Estados Unidos para controlar el gusano barrenador y evitar que avance hacia áreas más vulnerables del norte.
