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Plazas San Pedro y La Silla: Fantasmas del Pasado Comercial en Nuevo León

Las plazas San Pedro y La Silla, antes centros comerciales emblemáticos de Nuevo León, sufren un declive debido a su modelo de condominio, falta de inversión y competencia moderna, convirtiéndose en "fantasmas" comerciales.

Por Redacción2 min de lectura
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Monterrey, Nuevo León. – Las otrora vibrantes Plaza San Pedro y Plaza La Silla, íconos comerciales del Área Metropolitana de Monterrey, hoy lucen como vestigios del pasado, atrapadas en el tiempo y aquejadas por la falta de clientes y el deterioro general. Trabajadores de Plaza La Silla describen el lugar como un "centro comercial fantasma", con pasillos vacíos y numerosos locales con avisos de renta, una sombra de los años dorados en que ambos complejos eran referentes comerciales y puntos de encuentro para la comunidad. Inauguradas alrededor de 1990, durante una época de expansión urbana, estas plazas representaron la modernidad. Plaza San Pedro se consolidó como un sitio clave para la comunidad sampetrina, mientras que Plaza La Silla atraía a residentes del sur de Monterrey y estudiantes del Tecnológico de Monterrey. Sin embargo, la evolución del mercado y la creciente competencia las han dejado rezagadas. Especialistas del sector inmobiliario señalan que el principal obstáculo es el modelo de condominio, donde cada local tiene un propietario distinto. Esta fragmentación dificulta enormemente cualquier intento de modernización, remodelación o implementación de estrategias de marketing conjuntas, al requerir el consenso de múltiples dueños, muchos de los cuales son difíciles de localizar o ya no perciben rentas. Guillermo Godínez Palma, asesor inmobiliario, explica que este esquema genera falta de control y uniformidad, afectando la rentabilidad. La modificación individual de locales por parte de sus dueños contribuye a una apariencia desordenada y deteriorada. Durante un recorrido se constataron fallas en servicios básicos como escaleras eléctricas y elevadores, además de problemas de filtraciones y mantenimiento general. Consultores inmobiliarios coinciden en que el modelo de condominio impide una gestión ágil y dificulta incluso la posibilidad de demolición y reconstrucción, dado que se necesitaría el acuerdo unánime de todos los propietarios para vender sus lo

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