La presencia de fauna salvaje en esta área natural requiere precaución y conciencia entre los visitantes para evitar riesgos.
El Parque Estatal La Estanzuela, ubicado en Nuevo León, ha alertado sobre la actividad de animales salvajes en sus instalaciones, tras el registro de un oso negro y un puma en la zona. Diversas cámaras trampa instaladas en puntos estratégicos captaron imágenes y evidencias de su presencia, incluyendo marcas y residuos dejados por el oso, que también fueron sometidos a análisis científicos para determinar su estado de salud y comportamiento. La coexistencia de estas especies en el parque refleja la importancia de mantener la vigilancia y respetar las recomendaciones para evitar encuentros peligrosos. La presencia de estos grandes felinos evidencia la biodiversidad del área, pero también implica tomar precauciones, como mantenerse quieto y no intentar acercarse si se los avista, para reducir riesgos de ataques o lesiones. La vigilancia y conservación del parque siguen siendo prioridad para las autoridades de conservación de la región, que además trabajan en entender el comportamiento de los animales en su hábitat natural.
