La implementación de medidas sanitarias innovadoras en Nuevo León garantiza la protección del sector ganadero contra plagas peligrosas, fortaleciendo la seguridad alimentaria. Para fortalecer la sanidad del ganado en Nuevo León, se ha establecido un protocolo pionero a nivel nacional que recibe atención especial en los procesos de movilización y control sanitario. La estrategia, diseñada en colaboración con los engordadores, consiste en aplicar ivermectina a los animales al menos 72 horas antes de su traslado hacia el estado, con el objetivo de eliminar cualquier posible larva del gusano barrenador que podría afectar la productividad pecuaria. Además, al ingresar a la entidad, se realiza una segunda aplicación de doramectina, un medicamento más potente, para erradicar posibles plagas. A través del Punto de Verificación en Linares y en coordinación con las autoridades locales, se inspeccionaron cuatro jaulas de ganado en municipios como Anáhuac, Doctor Arroyo y la zona limítrofe con Galeana, Mier y Noriega, así como en San Luis Potosí, donde la movilidad del ganado es alta. En todas las revisiones, se confirmó que los animales cumplían con los requisitos sanitarios y estaban libres de riesgos. Asimismo, se detectaron moscas propias de la región, pero sin presencia del tipo que podría transmitir el gusano barrenador. La iniciativa refleja la sólida vigilancia que mantiene Nuevo León sobre su salud pecuaria, resultado del compromiso conjunto entre ganaderos y autoridades para evitar brotes que puedan afectar la economía y la seguridad alimentaria de la zona. La implementación de estos protocolos innovadores busca mantener la región libre de plagas que dañan la productividad del sector ganadero, asegurando así la sustentabilidad y la competitividad.
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