La infraestructura, que lleva décadas en desarrollo, contará con recursos y autorizaciones para conectar regiones clave y potenciar el crecimiento estatal.
El gobierno de Nuevo León ha logrado tramitar y obtener los permisos ambientales y federales necesarios para continuar con una de sus obras viales más emblemáticas: la ampliación de la Carretera Interserrana. Después de varias décadas de planeación y retrasos, esta obra estratégica ahora avanza hacia su siguiente fase, que busca mejorar la conectividad entre el norte, centro y sur del estado, atravesando la Sierra Madre.
La implementación de esta vía moderna reducirá significativamente los tiempos de viaje y fortalecerá la integración regional, facilitando el tránsito entre localidades como Galeana y Montemorelos. La construcción incluye la realización de dos túneles y más de 40 puentes, lo que la convierte en una de las obras más ambiciosas en materia de infraestructura en el país. Además, se instalarán destacamentos de fuerzas de seguridad en puntos estratégicos para garantizar una circulación segura y ordenada.
Este proyecto forma parte del compromiso de la administración estatal de concluir siete carreteras durante su mandato, en un esfuerzo por posicionar a Nuevo León como un referente en desarrollo vial y económico. La culminación de esta obra también busca captar la atención durante eventos internacionales, como el próximo Mundial, y consolidar al estado como un polo de infraestructura de primer nivel.
El avance en la obra refleja una visión de largo plazo, que combina inversión pública y planificación técnica para potenciar la competitividad regional. La conclusión del tramo uno, en un 60% de progreso, y el inicio cercano del tramo dos marcan un paso decisivo para transformar la movilidad en la región.
