Las presas de Nuevo León se mantienen por encima del nivel necesario para evitar el trasvase, asegurando el abastecimiento en la región.
El gobierno de Nuevo León aseguró que durante este año no se realizará el esperado trasvase de agua hacia Tamaulipas, gracias a que las reservas en las presas del estado se mantienen en niveles adecuados. La presa El Cuchillo, ubicada en la región, reportó un llenado superior a los 900 millones de metros cúbicos, superando ampliamente los 516 millones requeridos para activar el acuerdo establecido en 1996. Por otro lado, en Tamaulipas, la presa Marte R. Gómez mantiene un nivel que no cumple con el umbral para que el trasvase pueda efectuarse, lo que favorece la seguridad hídrica de la región.
Este mecanismo de distribución de recursos fue diseñado para equilibrar las necesidades de las entidades involucradas, considerando los niveles de almacenamiento de cada presa. A principios de noviembre, las autoridades precisaron que, a pesar de evitar el trasvase, Nuevo León debe cumplir con el acuerdo del Tratado de Aguas de 1944, mediante la aportación de agua a Estados Unidos, actividad en la que también participa Chihuahua y Tamaulipas. La situación refleja un avance en la gestión del agua, que ha sido motivo de preocupación en años pasados y que ahora muestra signos de estabilidad en la región.
La determinación de la suspensión del trasvase fue confirmada por expertos de la Comisión Nacional del Agua, quienes recordaron que el Consejo Técnico del organismo tendrá la última palabra en la declaración oficial para la próxima temporada. La decisión destaca la importancia de mantener un equilibrio sostenible en los recursos hídricos ante cambios climáticos y el crecimiento poblacional.
