Los gobiernos de ambas entidades buscan fortalecer su imagen y servicios en torno a la Copa del Mundo, promoviendo colaboración y desarrollo urbano.
En un esfuerzo conjunto, los estados de Nuevo León y Jalisco están diseñando una estrategia integral para aprovechar la celebración de la Copa Mundial de la FIFA en 2026. La iniciativa busca transformar ambas regiones en destinos destacados, maximizando oportunidades económicas, turísticas y culturales, y dejando un legado duradero tras el evento.
El plan contempla diversos ejes, entre ellos la mejora en movilidad urbana, la creación de nuevos espacios públicos y la embellecimiento de las ciudades. Entre las acciones específicas se incluyen la construcción de nuevas líneas del sistema de transporte metro, la adquisición de autobuses y la ampliación de parques y espacios recreativos, con el fin de ofrecer una experiencia óptima a visitantes nacionales e internacionales durante los partidos.
La colaboración también destaca la importancia de involucrar a la sociedad civil y al sector privado en el mantenimiento y enriquecimiento de estos espacios, asegurando que los avances tras el Mundial beneficien a las comunidades a largo plazo. Asimismo, se promoverá la creación de plataformas para incentivar la inversión y el intercambio comercial, fortaleciendo las economías regionales en ese periodo de gran atención mundial.
Este esfuerzo se enmarca en una iniciativa de largo plazo que busca posicionar a estas ciudades como polos de desarrollo y ejemplo de trabajo conjunto, aprovechando la presencia internacional para impulsar políticas públicas que trasciendan el evento deportivo, promoviendo el crecimiento sostenido.
En paralelo, las autoridades de Jalisco y Nuevo León también reiteraron su intención de impulsar la colaboración entre ambos estados, promoviendo proyectos que integren la infraestructura, cultura y economía, con especial énfasis en la continuidad de las mejoras incluso después de la conclusión del torneo.
