La medida busca sancionar a quienes no cumplen con pensiones alimenticias, protegiendo los derechos de niños y niñas en la entidad.
El gobierno de Nuevo León ha puesto en vigor un nuevo decreto que establece un Padrón de Deudores Alimentarios. Esta acción, que forma parte de un plan integral para proteger a las familias más vulnerables, busca castigar a los padres que incumplen con sus obligaciones de pensión, promoviendo el acceso a la justicia y el bienestar de las niñas, niños y adolescentes. La medida introduce restricciones como la negación de licencias y permisos, la imposibilidad de contraer matrimonio civil y la prohibición de participar en procesos electorales o postularse a cargos judiciales para quienes figure en el padrón. La creación de este registro responde a una demanda social que lleva décadas en discusión, con el objetivo de reducir la saturación en los centros de asistencia social y garantizar que los responsables asuman su compromiso económico. La secretaria de las Mujeres y otros funcionarios han destacado que la adoptación de esta política representa un avance en la justicia familiar y la protección de las víctimas, además de incentivar una cultura de respeto y responsabilidad parental. Es importante reconocer que esta iniciativa forma parte de un esfuerzo más amplio por fortalecer los mecanismos judiciales y el papel de las mujeres en la sociedad, reafirmando que cumplir con la manutención no es una opción, sino un deber que impacta directamente en la vida de los menores y el orden social.
