La Comisión Nacional del Agua advierte baja en precipitaciones para los próximos meses, mientras autoridades estatales garantizan el suministro con las presas llenas. La llegada del invierno en Nuevo León se caracterizará por una notable reducción en las precipitaciones, según pronósticos recientes. La Comisión Nacional del Agua (Conagua) proyecta que las lluvias durante noviembre, diciembre y enero de 2026 serán aproximadamente un 35 por ciento menores al promedio histórico, lo que podría afectar el abastecimiento de agua en el estado. Los datos indican que en ese período caerán cerca de 41.1 milímetros de lluvia, cifras que aún superan ligeramente los 37.7 milímetros registrados en el mismo período del año anterior, pero que permanecen por debajo del promedio habitual en la región. Aunque las reservas actuales en las principales presas permanecen en niveles altos, especialistas alertan sobre la importancia de gestionar de manera eficiente los recursos hídricos, considerando los ciclos variables de lluvia y el crecimiento poblacional en la zona metropolitana, que aumenta en aproximadamente 150 mil habitantes cada año. Por su parte, las autoridades estatales mantienen que el suministro de agua está asegurado, destacando que las presas El Cuchillo, La Boca y Cerro Prieto se encuentran a su máxima capacidad y no se prevé trasvase hacia otras entidades. Sin embargo, expertos en clima advierten que la sequía potencial del invierno puede complicar aún más la disponibilidad del recurso si las precipitaciones no repuntan. La situación en Nuevo León refleja la importancia de una administración cuidadosa del agua en un contexto de variaciones climáticas y crecimiento poblacional, en tanto que las autoridades se preparan para un período de menor lluvias sin poner en duda la seguridad actual del abastecimiento.
Temas:
