El gobierno estatal trabaja en reducir su adeudo por pago por kilometraje y mejorar la conservación y eficiencia del transporte público. El gobierno del estado de Nuevo León mantiene un adeudo de aproximadamente 80 millones de pesos con los transportistas, resultado del esquema de pago por kilómetro recorrido en el sistema de transporte público. Aunque en el pasado la deuda alcanzó los 200 millones, la trasferencia de modelo a una modalidad basada en el pago por pasajero ha permitido reducir considerablemente la cifra y evitar que siga en aumento. La meta es liquidar completamente este saldo antes de concluir el año, para facilitar que los concesionarios puedan destinar recursos a mejorar la infraestructura, los talleres y las bases operativas, promoviendo una operación más estable y eficiente en el servicio de transporte. El cambio en el esquema de pago se implementó tras reconocer que el sistema anterior no lograba disminuir los tiempos de espera ni optimizar la eficiencia del servicio, además de que las unidades no eran propiedad del Estado ni de los concesionarios, causando desinterés en su conservación. Bajo el nuevo modelo, los transportistas tienen la opción de adquirir sus autobuses, lo que fomenta la durabilidad de las unidades y una mejor atención a los usuarios. La actualización en la política busca fortalecer la calidad del transporte público y garantizar su sostenibilidad a largo plazo en la región. Este proceso refleja los esfuerzos del gobierno estatal por adaptar su sistema de transporte a las necesidades actuales, procurando mayor eficiencia, conservación y satisfacción ciudadana en un contexto donde el transporte público es clave para la movilidad urbana.
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