La recién creada división busca garantizar el cumplimiento de normativas ambientales y mejorar la calidad del aire y seguridad en el estado.
Con el objetivo de reforzar la protección del medio ambiente y el cumplimiento de las normativas, el gobierno de Nuevo León anunció la creación de una División Ambiental única en el país. Este organismo, conformado por diez dependencias especializadas, tendrá la responsabilidad de coordinar esfuerzos para mejorar la seguridad, la movilidad y la calidad del aire en la región. La iniciativa surge en un contexto donde la contaminación, la gestión de residuos y la protección de recursos naturales representan desafíos importantes para el desarrollo sostenible del estado.
Entre las funciones principales de la nueva estructura se encuentra la supervisión del cumplimiento del artículo 44 de la Constitución, que garantiza el derecho a un medio ambiente sano. También incluirá acciones específicas como la regulación de actividades industriales, la inspección de empresas que arrojan basura y aceites a los cauces naturales, y la sanción a quienes incumplen las normativas ambientales. Además, se coordinará con Pemex para instalar filtros en la refinería de Cadereyta y se intensificará la lucha contra los causantes de incendios y la deforestación.
Este modelo innovador en México busca sentar las bases para una gestión ambiental más ordenada y efectiva. La presencia de una fiscalía especializada permitirá aplicar sanciones severas, incluso penas de cárcel, a quienes provoquen daños al entorno natural. La iniciativa también contempla la implementación de medidas para reducir emisiones y mejorar las condiciones de vida en las comunidades, enfrentando retos como la contaminación atmosférica y la gestión de residuos urbanos.
El gobernador Samuel García destacó que la división ayudará a garantizar un entorno más seguro y saludable, poniendo en marcha acciones concretas para cuidar los recursos naturales y la salud pública. La política ambiental también cuenta con el apoyo de diversos actores institucionales y sociales, quienes consideran esencial este esfuerzo para garantizar un futuro sostenible en la región.
