Las autoridades y colegios notariales fortalecen protocolos para prevenir delitos relacionados con la compra y posesión de inmuebles en la región.
En los últimos años, las instituciones notariales en Nuevo León han implementado estrategias más rigurosas para impedir el uso indebido de documentos y evitar el despojo ilegal de propiedades. Aunque los casos reportados de despojo son escasos en comparación con años anteriores, se ha detectado que algunos delitos son perpetrados por personas que se hacen pasar por notarios autorizados, así como por bandas organizadas especializadas en fraudes inmobiliarios. Para contrarrestar estas acciones, las medidas reforzadas incluyen la utilización de alertas registrales y catastrales, la incorporación de datos biométricos y la implementación de “documentos candado” que aseguran la autenticidad de los trámites. Estas acciones contribuyen a limitar las oportunidades para quienes buscan obtener propiedades de forma ilícita, especialmente en escenarios de compra a bajo costo, remates judiciales o tratos informales. Sin embargo, expertos advierten que algunos compradores desprevenidos aún caen en fraudes al no verificar adecuadamente los bienes, lo que resalta la importancia de contar con mecanismos de seguridad eficaces y de informar a la población sobre los riesgos en transacciones inmobiliarias. La autoridad notarial reitera su compromiso de aplicar sanciones severas a quienes vulneren la ley y asegura que la gran mayoría de los profesionales actúan con estricto apego a los procedimientos legales, fortaleciendo así la confianza en el sistema de propiedad en la región.
