La reducción en el almacenamiento de las principales presas se atribuye a menores lluvias y al uso del agua en la región, sin pronóstico de lluvias próximas.
En agosto, los niveles de los principales embalses en Nuevo León mostraron una ligera disminución, reflejando las condiciones climáticas y la demanda de suministro hídrico en la zona. La presa El Cuchillo, que hace una semana operaba con un 73.82% de capacidad, actualmente se encuentra en un 72.95%, evidenciando una baja moderada en su volumen de agua. De manera similar, la presa Cerro Prieto pasó de un 92.72% a un 92.11%, y en Santiago, la presa La Boca bajó de 91.69% a 90.00%. La persistente escasez de lluvias en la región durante la semana pasada ha influido en estos descensos, aunque sin que se prevean lluvias significativas en los próximos días. La gestión eficiente de los recursos y el monitoreo constante son cruciales ante las condiciones actuales, que mantienen en alerta a las autoridades y comunidades sobre la disponibilidad del agua para los próximos meses.
