Las conversaciones sobre recursos y cambios electorales en el estado se prolongarán, buscando acuerdo entre oposición y gobierno para las elecciones de 2027. La elaboración del Presupuesto 2026 en Nuevo León enfrenta prolongadas negociaciones que se extenderán hasta diciembre, tras resolver los desacuerdos iniciales entre las fuerzas políticas del PRI, PAN y MC. Uno de los temas cruciales es la deuda de Agua y Drenaje, que asciende a 2,400 millones de pesos, deuda que en años anteriores fue financiada sin concretar proyectos aprobados, incluyendo obras que buscan reducir el desabasto de agua en municipios periféricos. Los legisladores demandan que la deuda del gobierno estatal esté vinculada a proyectos específicos, y que las deudas futuras, que podrían alcanzar los 8,000 millones de pesos, sean aplazadas hasta que el Estado cumpla con compromisos con municipios y avance en obras esenciales. Además, parte del paquete fiscal contempla aumentos a organismos autónomos, retenciones a instituciones como INFO NL y mayores participaciones a los municipios, propuestas respaldadas por autoridades estatales confiadas en su viabilidad. En paralelo, las negociaciones sobre la reforma electoral se intensifican para evitar obstáculos en las elecciones de 2027, asegurando la participación de figuras clave como Adrián de la Garza y previniendo candidaturas limitadas por restricciones de género en algunos municipios. Aunque el gobernador Samuel García ha señalado que aguardará la homologación federal, las fuerzas política de oposición, incluyendo PRI y PAN, están acelerando su agenda con Morena, con la vista puesta en aprobar reformas que faciliten la participación en las próximas contiendas electorales y que favorezcan los intereses del Ejecutivo nacional. Este proceso de negociaciones refleja esfuerzos coordinados para mantener la estabilidad política y financiera en la región, garantizando que las decisiones de presupuesto y reformas electorales aborden las prioridades estratégic
Temas:
