La denuncia sobre contratos irregulares pone de relieve la corrupción en la obra pública local.
Un reciente escándalo en Nuevo León revela que varios municipios contratan empresas fantasmas para obras y servicios. Se han identificado contratos con proveedores inexistentes, incluso algunos gestionados desde los mismos ayuntamientos. Las facturas manipuladas han sido objeto de escrutinio meticuloso por parte del Informe de Fiscalización Superior del Estado (IFSE).
A pesar de las denuncias presentadas, el proceso de auditoría sigue siendo lento, lo que permite que muchas irregularidades permanezcan sin castigo. La UASLP también se encuentra en la mira, ya que su negativa a ser auditada pone en duda la transparencia del uso de recursos estatales. Las reformas legales son urgentes para asegurar una fiscalización más efectiva.

