La ciudad busca ser sede de partidos del próximo Mundial, con posibilidades de recibir a equipos de primer nivel, incluidos campeones mundiales.
La expectativa crece en Monterrey ante la perspectiva de convertirse en sede del Mundial de fútbol 2026, con posibles encuentros de selecciones de primer nivel en el Estadio Monterrey. La ciudad se prepara para recibir a algunos de los equipos más destacados del mundo, en un evento que promete potenciar el perfil deportivo y turístico de la región. La designación de los grupos de la fase inicial será clave, ya que Estados Unidos, México y Canadá serán las sedes principales, y Monterrey podría ser escenario de partidos importantes si las selecciones de alto nivel avanzan en la competencia.
Los antecedentes del torneo muestran que las sedes mexicanas han contribuido a la historia del fútbol internacional, y la organización de este evento en Norteamérica consolidará aún más el perfil del continente en la escena mundial. La próxima fase de sorteos, programada para diciembre, determinará la distribución de los equipos y los grupos que participarán en las sedes seleccionadas. Además, el interés de las autoridades locales y de la FIFA en potenciar la infraestructura deportiva refuerza la posibilidad de que grandes selecciones, tanto europeas como sudamericanas, puedan jugar en Monterrey.
El gobernador de Nuevo León, Samuel García, tras reunirse con el presidente de la FIFA, Gianni Infantino, expresó su entusiasmo por la participación de equipos de élite en la región, y confirmó que se espera la presencia de selecciones como España, Francia, Inglaterra, Argentina o Brasil, en caso de avanzar a las fases finales. La organización del Mundial en esta región reafirma el compromiso de México con eventos deportivos de magnitud y refleja el interés mundial en el talento futbolístico latinoamericano y europeo.
El sorteo de la fase inicial del Mundial determinará la composición de los grupos en los que los seleccionados competirán, evitando mezclar equipos de la misma confederación, con excepciones. La distribución se realizará en sectores de cuatro países cada uno, y algunos de estos partidos podrían jugarse en Monterrey, fortaleciendo el papel de la ciudad como sede potencial para encuentros de alto perfil internacional.
