Aunque presenta mejoras en su pelaje y lesiones, la recuperación de Mina continúa comprometida por su severa desnutrición y problemas cardíacos. La recuperación de Mina, la osa que fue rescatada del zoológico La Pastora en Monterrey, sigue siendo desafiante, pues su condición aún es considerada crítica por el estado de desnutrición severa en el que se encuentra. Aunque ha mostrado progresos en ciertos aspectos, como la aparición de nuevo pelaje y la recuperación parcial de lesiones en una de sus patas, estos avances representan aproximadamente el 60 por ciento de la mejora esperada. Este avance en su recuperación se ha logrado gracias a una técnica especializada que ha sido descrita como "maravillosa", aunque no se han dado detalles específicos sobre el procedimiento. Sin embargo, el principal desafío sigue siendo la salud de su corazón, que presenta una condición llamada megalocardiopatía, además de un peso de apenas 28 kilogramos, muy por debajo de lo que debería tener para su edad y tamaño. Esta condición afecta la capacidad de su músculo cardíaco para bombear sangre de manera eficaz, poniendo en riesgo su estabilidad vital. El estado de Mina requiere atención constante y un entorno que le proporcione comodidad y tiempo para recuperarse sin presión. Actualmente, la fundación Invictus, responsable de su cuidado, está gestionando donaciones para cubrir las necesidades de la osa, con la finalidad de mejorar sus condiciones y favorecer una recuperación completa. Próximamente, se divulgarán los resultados de distintos exámenes clínicos realizados a Mina, que formarán parte de un informe oficial en colaboración con la Procuraduría Federal de Protección al Ambiente (Profepa). El traslado de Mina a Pachuca, Hidalgo, el pasado 27 de septiembre, fue resultado de una acción coordinada tras la viralización de su historia, que motivó una intervención inmediata para garantizar su bienestar. Este caso también llevó al cierre temporal del zoológico La Pastora, en respuesta a las
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