Con una inversión histórica, las ciudades sede buscan dejar un legado en movilidad, infraestructura y cultura para potenciar el turismo y el bienestar ciudadano.
A pocos meses del arranque del Mundial de fútbol 2026, México ha iniciado una serie de proyectos que buscan transformar las principales ciudades sede: Ciudad de México, Jalisco y Nuevo León. La inversión total en infraestructura y servicios supera los 225 mil millones de pesos, con un enfoque en modernizar transportes, mejorar accesos y promover la cultura local. Además, estas obras no solo buscan potenciar la experiencia del evento deportivo, sino también dejar un legado duradero en conectividad, seguridad y turismo, beneficiando a toda la población y fortaleciendo la economía nacional.
El programa se complementa con un plan de actividades sociales que incluyen festivales, rehabilitación de espacios deportivos y actividades artísticas, con el fin de mostrar la riqueza cultural del país ante el mundo. En la capital, se realizarán más de 70 obras públicas, destacando la renovación integral del sistema de transporte y la modernización del Aeropuerto Internacional. En Nuevo León, las inversiones se enfocan en fortalecer la infraestructura del transporte y en eventos culturales de gran escala. Jalisco, por su parte, apuesta por una movilidad sustentable y una experiencia europea en sus estadios, que albergará algunos partidos del torneo.
Estas mejoras reflejan una estrategia integral para aprovechar la llegada del Mundial como un catalizador de desarrollo social y económico, que beneficie a todos los mexicanos y posicione a México como un destino global en el ámbito deportivo y cultural.
