Los gobiernos de Jalisco y Nuevo León reactivan su coordinación para aprovechar el impacto del torneo internacional en turismo, inversión y empleo.
En un esfuerzo conjunto, los estados de Jalisco y Nuevo León reforzaron su colaboración para potenciar los beneficios del Mundial de Fútbol 2026 en sus regiones. La reunión, que congregó a autoridades, empresarios y representantes deportivos, buscó fortalecer la estrategia regional para atraer turismo, mejorar infraestructura y generar oportunidades económicas vinculadas al evento internacional.
Ambos estados destacan que aportan aproximadamente la mitad del empleo nacional, el 15% del Producto Interno Bruto y el 20% de la inversión extranjera en México. Además, la colaboración busca aprovechar el flujo de visitantes previsto, que podría superar los tres millones en Jalisco, y maximizar el impacto en sectores clave como hotelería, transporte y comercio.
Este impulso se inserta en un contexto más amplio de esfuerzos por transformar las ciudades sede, dejando un legado duradero que beneficie a las comunidades más allá de la celebración mundialista. La estrategia incluye acciones concretas para embellecer las urbes y desarrollar proyectos turísticos que consoliden a México como destino global durante el torneo.
El acuerdo refuerza la importancia de la cooperación interregional, promoviendo que las ciudades involucradas aprovechen al máximo su proyección internacional y sus recursos económicos, consolidando así su papel como motores del crecimiento nacional. La iniciativa también recibe respaldo del sector privado y de instituciones deportivas, que unen esfuerzos para garantizar una organización exitosa.
