Se revisarán las operaciones de las pedreras para garantizar cumplimiento ambiental y evitar afectaciones en obras y áreas naturales.
La Secretaría de Medio Ambiente de Nuevo León ha comenzado una revisión exhaustiva de las pedreras que operan en el estado, con el objetivo de detectar incumplimientos ambientales y determinar cuáles pueden continuar sus actividades. Desde hace tiempo, algunas empresas han sido sujetas a suspensiones parciales, mientras que otras permanecen abiertas, asegurando el suministro de materiales para obras públicas y privadas sin interrupciones. Hasta el momento, no se han reportado desabasto en los materiales de construcción, ni afectaciones en proyectos como el sistema de transporte metro, debido a los cierres parciales.
Las investigaciones, que se realizarán en el transcurso de la semana, se enfocarán en analizar aspectos técnicos y ambientales, como los límites de extracción y el impacto en áreas protegidas. La dependencia busca mantener un equilibrio entre el desarrollo industrial y la conservación ecológica, siguiendo instrucciones del gobernador para reforzar la supervisión, y asegurar que las empresas respeten las regulaciones vigentes. El proceso culminará en la suspensión de las empresas que hayan excedido los permisos establecidos, promoviendo una gestión responsable del recurso natural.
Este esfuerzo refleja el compromiso de las autoridades locales con la protección del entorno natural, frente a la creciente demanda de materiales para obras urbanas y proyectos de infraestructura, equilibrando el crecimiento económico con la sustentabilidad.
