El secretario de Seguridad afirmó que las deportaciones son decisiones soberanas para proteger a la sociedad mexicana y no obedecen a presiones externas.
El secretario de Seguridad Ciudadana de México, Omar García Harfuch, justificó la extradición de 26 líderes criminales a Estados Unidos, calificándola como un acto de soberanía nacional. La operación se realizó este miércoles en diversas ciudades mexicanas, donde los criminales enfrentan procesos judiciales por delitos relacionados con el narcotráfico, secuestro, extorsión y homicidio. Harfuch afirmó que la decisión fue tomada por interés nacional y en estricto apego a la estrategia de seguridad del país, negando que exista influencia de Estados Unidos o del gobierno de Donald Trump en la medida.
En conferencia de prensa, el funcionario detalló que las deportaciones buscan evitar que los criminales continúen ordenando delitos desde prisión, y que algunos se encontraban en cárceles de baja seguridad o estaban próximos a ser trasladados o liberados, lo que consideró un retroceso en la lucha contra el crimen. Además, señaló que estas acciones se enmarcan en la protección de la sociedad mexicana y en la defensa de la soberanía del Estado.
El fiscal general de la República, Alejandro Gertz Manero, agregó que la extradición envía un mensaje claro a las organizaciones criminales que operan en ambos países. Afirmó que México continuará defendiendo su soberanía y que podrían realizarse más entregas en las próximas semanas. Por otro lado, la jefa de Gobierno de la Ciudad de México, Claudia Sheinbaum Pardo, negó presiones del gobierno de Donald Trump para el traslado de estos criminales y aseguró que las extradiciones corresponden a decisiones soberanas del Estado mexicano.
Este martes, México entregó a Estados Unidos a 26 líderes de cárteles de drogas, entre ellos miembros vinculados a Los Chapitos y al Cártel Jalisco Nueva Generación. La operación ocurrió en un contexto de tensión bilateral, luego de que el New York Times publicara que Trump habría ordenado al Pentágono analizar posibles acciones militares contra México para combatir a los cárteles. Harfuch reiteró que México seguirá actuando con base en su soberanía y sin presiones externas.
