Autoridades y colectivos acuerdan acciones conjuntas para monitorear y preservar el cauce en Monterrey tras una audiencia pública histórica.
En un paso significativo hacia la conservación del Río Santa Catarina, el Gobierno del Estado de Nuevo León y colectivos Ciudadanos sellaron un acuerdo tras una audiencia pública en Monterrey, donde participaron diversas instituciones y miembros de la sociedad civil. La reunión, que duró casi tres horas, sirvió para establecer mecanismos de colaboración y seguimiento en la protección del cauce fluvial, uno de los ecosistemas urbanos más relevantes de la región.
Entre los compromisos, la Secretaría del Medio Ambiente convocará a un grupo de trabajo con representantes del colectivo Un Río en el Río para definir, en una mesa interinstitucional, las bases de participación ciudadana. Además, se acordó la creación de un Consejo Consultivo Ciudadano y/o una Contraloría Social, que supervisarán las obras en el río y sus alrededores, garantizando la transparencia y el cumplimiento de normativas ambientales y urbanísticas.
Este acuerdo se inscribe en un contexto de creciente conciencia pública sobre la importancia de la protección de cuerpos de agua urbanos, especialmente en zonas con alta densidad de desarrollos inmobiliarios y movilidad. La participación activa ciudadana y la colaboración interinstitucional emergen como elementos clave para asegurar la sostenibilidad y el equilibrio ecológico en Monterrey.
El compromiso también incluye la solicitud de estudios actualizados de riesgo hidrometeorológico en puntos críticos del río, como la Línea 4 del Sistema de Transporte Colectivo y puentes principales, con el objetivo de prevenir desastres y fortalecer la protección ante fenómenos climáticos extremos. La entrega de evidencia completa del cumplimiento ambiental en los proyectos en curso se realizará en un plazo máximo de 30 días hábiles, reforzando la transparencia en la gestión ambiental.
Este avance refleja un paso importante hacia una gestión participativa y transparente del Río Santa Catarina, ante un panorama de crecientes desafíos ambientales y urbanos en la región metropolitana de Monterrey.
