El canino, destacado en tareas de localización y apoyo en emergencias, dejó un legado en la protección civil del estado tras años de servicio.
El pasado lunes 6 de octubre, la comunidad de protección civil en Nuevo León lamentó la pérdida de Odin, un ejemplar canino que contribuyó significativamente a las labores de búsqueda y rescate en el estado. Este perro, conocido por su dedicación y confianza, formó parte importante de la manada K9 destinada a localizar personas en situaciones de riesgo desde 2018, fecha en la que nació, hasta su deceso. Odin participó activamente en misiones de búsqueda durante los años 2020, 2021 y 2022, tras fenómenos meteorológicos que provocaron desapariciones en diferentes comunidades.
El valiente can estuvo estrechamente vinculado a la unidad de protección civil y sirvió bajo la supervisión del equipo liderado por Francisco Liñán. La pérdida de Odin significa la despedida de un héroe de cuatro patas que aportó en salvar vidas y brindar esperanza en momentos críticos. Hasta ahora, las causas de su fallecimiento no han sido divulgadas, pero su legado en la protección y ayuda humanitaria permanece intacto.
Este caso vuelve a destacar la importante labor de los perros de búsqueda en las áreas de emergencias, su entrenamiento especializado y el impacto que generan en las operaciones de rescate. La historia de Odin refleja el compromiso de las fuerzas de protección civil en cuidar y valorar a sus integrantes caninos, quienes se convierten en parte fundamental de la seguridad comunitaria.
