Un análisis reciente muestra que menos de la mitad de la ciudadanía confía en los diputados y que el Legislativo necesita mejorar en participación y transparencia.
Una revisión exhaustiva del trabajo del Congreso de Nuevo León ha puesto en evidencia aspectos clave en materia de confianza y transparencia. Los resultados indican que sólo el 42% de los habitantes confía en sus legisladores, lo cual refleja un nivel de desafección importante. La Guardia Nacional encabeza la lista de instituciones en las que los ciudadanos mantienen mayor confianza, con un 58%, seguido del gobierno federal y del estatal, con 54% y 49% respectivamente.
Además, se observa un profundo desconocimiento por parte de la población acerca de quiénes son sus representantes en el Congreso local: aproximadamente cuatro de cada diez personas no saben quién las representa. Pese a ello, más de la mitad de los encuestados perciben a los diputados como deshonestos, lo cual refuerza las preocupaciones sobre la credibilidad del órgano legislativo.
La evaluación también señala serias falencias en la transparencia, ya que existen discrepancias en la información que maneja el Congreso, tanto en su portal público como en los datos internos. Temas como la gestión del Bono de Gestoría, la asistencia en sesiones y otros procedimientos permanecen poco claros, generando dudas sobre la rendición de cuentas.
Este análisis forma parte de un esfuerzo por comprender si el Congreso cumple con su función de legislar, fiscalizar y representar con transparencia y participación ciudadana. La reflexión apunta a que, aunque hay aspectos a mejorar, el paso inicial es establecer mecanismos que fortalezcan la comunicación y confianza con la sociedad, en línea con prácticas democráticas modernas.
El informe fue presentado con la intención de promover un proceso de evaluación que permita establecer metas concretas en los próximos años, con una visión de mayor rendición de cuentas y cercanía con la ciudadanía.
