Monterrey, Nuevo León. – La decisión del Gobierno de México de utilizar el agua de la Presa El Cuchillo para cumplir con una deuda hídrica con Estados Unidos podría sentar un precedente peligroso, aumentando el riesgo de que Washington exija extracciones futuras del embalse, considerado la principal fuente de agua potable para el área metropolitana de Monterrey. Así lo advirtió José Luis Luege Tamargo, exdirector de la Comisión Nacional del Agua (Conagua).
Luege Tamargo explicó que, dado que el Tratado Binacional de Aguas de 1944 no contempla la Cuenca del Río San Juan, que incluye a El Cuchillo y la Presa Marte R. Gómez en Tamaulipas, la administración de la Presidenta Claudia Sheinbaum Pardo no debió haber destinado líquido de esta fuente hacia Texas.
El experto pronosticó que esta acción podría derivar en la construcción por parte de Estados Unidos de represas, canales y otra infraestructura en su territorio para aprovechar el Río San Juan a partir de este año 2026. “México no tenía por qué entregar agua del río San Juan. De aquí en adelante, el río San Juan ya va a ser parte del Tratado”, señaló el exfuncionario.
Contrario a la postura de la Presidenta Sheinbaum, quien afirmó que las entregas de agua a Texas no comprometen el abasto para consumo humano y agrícola, Luege Tamargo aseguró que sí representan una amenaza para el suministro de Monterrey y el Distrito de Riego 026 en Tamaulipas.
Entre el 22 y el 29 de diciembre, la Conagua realizó desfogue de 150 millones de metros cúbicos de la Presa El Cuchillo, con el objetivo de cumplir el compromiso adquirido por Sheinbaum Pardo de entregar 249 millones de metros cúbicos a Texas antes del 31 de enero, evitando así posibles aranceles amenazados por la administración de Donald Trump.
