Una joven con fibrosis quística emprende en repostería para financiar su medicación vital, enfrentando obstáculos económicos y de conciencia social. La lucha contra la fibrosis quística, una enfermedad que afecta la absorción de nutrientes y la función de órganos vitales, enfrenta un nuevo reto en el acceso a tratamientos innovadores. Estrella López, residente de Apodaca, ha encontrado en la repostería un medio para financiar su medicación, particularmente el modulador Trikafta, cuyo costo supera los 300 mil pesos por suministro y está fuera del alcance de muchas familias. Esta joven de 19 años describe cómo este medicamento ha mejorado su calidad de vida, reduciendo síntomas como la flema y permitiéndole recuperar peso, además de brindarle esperanza para continuar con sus estudios. El caso de Estrella refleja la realidad de muchas personas con fibrosis quística en México, donde la escasez de medicamentos y la falta de políticas públicas efectivas dificultan la atención. La Organización Regiomontana de Fibrosis Quística ha sido clave en su acompañamiento, facilitando información y apoyo emocional al tiempo que su familia lucha por mantener el tratamiento. La historia también evidencia la necesidad urgente de impulsar políticas que aseguren la accesibilidad a medicinas de alto costo, para que más pacientes puedan vivir con mayor dignidad y esperanza. A nivel social, la historia invita a la reflexión sobre cómo la empatía y la conciencia ciudadana todavía deben fortalecerse para apoyar a quienes enfrentan enfermedades crónicas como esta. Promover campañas de sensibilización y acompañamiento puede marcar la diferencia en la calidad de vida de estos pacientes, que día a día enfrentan obstáculos adicionales al luchar por su salud.
Nuevo León
Estrella busca sostener su tratamiento con negocio de repostería frente al alto costo de Trikafta
Estrella López, joven con fibrosis quística, financia su medicación con un emprendimiento en repostería, ante los altos costos de Trikafta en México.
Por Redacción1 min de lectura
