La iniciativa del gobierno estatal de subir impuestos enfrenta oposición por su impacto en empleo y crecimiento económico en un contexto de desaceleración. En un escenario donde la economía local se enfrenta a una significativa desaceleración, diversas cámaras empresariales de Nuevo León expresaron su firme oposición a la propuesta del gobierno estatal de incrementar el Impuesto Sobre Nóminas (ISN) para 2026. La sugerencia de elevar el gravamen del 3 al 4% fue recibida con preocupación, dado que la capacidad de crecimiento, inversión y generación de empleos ya muestra signos de estancamiento. Históricamente, la economía del estado ha dependido en gran medida de sectores como la manufactura, comercio y turismo, los cuales se ven actualmente presionados por factores internacionales y la inflación interna. La adición de una carga fiscal adicional podría profundizar la pérdida de empleos formales y reducir la competitividad de las empresas. Se estima que cerca de 2 millones de empleos en pequeñas y medianas empresas podrían verse afectados de manera directa, dificultando aún más la recuperación económica y la estabilidad social en la región. Expertos y líderes empresariales consideran que la mejor estrategia para fortalecer la economía es priorizar la eficiencia en el uso de recursos públicos y promover políticas que incentiven la inversión y la formalización laboral, en lugar de subir cargas impositivas. La desaceleración en la creación de nuevos empleos, que ya ha disminuido en un 50% en comparación con años anteriores, evidencia la necesidad de enfoques que fomenten el crecimiento en lugar de obstaculizarlo. Diversas organizaciones, entre ellas cámaras de comercio, asociaciones industriales y entidades del sector turístico, han unido su voz para solicitar al Congreso y al gobierno estatal que reconsideren la medida. Argumentan que imponer nuevos impuestos en este momento solo aumentaría la informalidad, disminuiría las inversiones y reduciría las oportunidades labora
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