Legisladores expresan interés en analizar nuevas opciones de deuda para el próximo año, priorizando obras responsables y la colaboración entre poderes. En la planeación del presupuesto para 2026, que el Estado de Nuevo León debe presentar ante el Congreso antes del 20 de noviembre, los legisladores han manifestado una actitud abierta a dialogar sobre la posibilidad de adquirir deuda adicional. La discusión surge en un contexto en el que las autoridades buscan equilibrar las demandas ciudadanas con la sustentabilidad financiera, asegurando que los recursos se destinen a proyectos necesarios y sin sobregastos. El coordinador de la bancada de Morena en el Congreso local destacó que esta próxima asignación presupuestal debe ser responsable y enfocada en obras que beneficien a la población, evitando gastos excesivos que puedan comprometer la estabilidad fiscal. Aunque aún es temprano para definir decisiones definitivas, Sperto recordó que para 2025 lograron aprobar un financiamiento importante mediante la gestión de su grupo y esperan mantener esa misma dinámica para el siguiente año. Además, las otras bancadas, como la del PAN, también expresaron disposición al diálogo y a la colaboración con las distintas instancias de gobierno, resaltando que el trabajo conjunto ha traído avances en seguridad y otros rubros. En el contexto actual, donde Nuevo León albergará eventos internacionales destacados, como el Mundial de fútbol, la gestión eficiente de los recursos públicos se vuelve estratégica para garantizar el éxito de estos proyectos y la calidad de vida de sus habitantes. El presupuesto aprobado en 2025 incluyó una deuda de 8 mil millones de pesos a 25 años, adicional a financiamiento para Agua y Drenaje, reflejando un compromiso de inversión en infraestructura y servicios básicos para la región. La discusión sobre nuevas fuentes de financiamiento será fundamental para mantener el crecimiento y cumplir con los proyectos de magnitud en el estado.
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