La celebración del 115 aniversario reunió a miles, pero registró menos asistencia que en años anteriores, reflejando cambios en la participación ciudadana.
El desfile cívico-militar en conmemoración del 115 aniversario de la Revolución Mexicana se realizó ayer en Monterrey con una asistencia notablemente menor en comparación con ediciones anteriores. A pesar del bajo ritmo de participación, el evento contó con la presencia de autoridades estatales, militares y cientos de estudiantes, quienes desfilaron en la emblemática Macroplaza. La ceremonia fue encabezada por el secretario de Gobierno, Miguel Flores, quien destacó los valores democráticos y sociales que representan la revolución para la historia y el presente del país, especialmente en el estado de Nuevo León. Aunque inicialmente programado para las 11:00 horas, el acto comenzó con media hora de retraso, movilizando a más de 7 mil personas en 54 contingentes que incluyeron a instituciones educativas, cuerpos de seguridad, agrupamientos deportivos y militares de las zonas Cuarta y Séptima. La presencia del público en las gradas y banquetas era menor a la de otros años, y quienes asistieron observaron con entusiasmo a niños y niñas disfrazados de personajes históricos y revolucionarios. La participación de las familias fue positiva, con testimonios que resaltan el valor educativo y cultural de la tradición. La disminución en la afluencia puede atribuirse a diversos factores sociales y a cambios en las formas de participación ciudadana, en un contexto de creciente preocupación por la seguridad y nuevas dinámicas en la celebración de fechas patrias. Este evento reafirma la relevancia histórica de la Revolución Mexicana en la identidad regional y nacional, así como la importancia de mantener viva su memoria en las nuevas generaciones.
