Mujeres y colectivos coinciden en que las denuncias virtuales revictimizan, piden módulos presenciales con profesionales para garantizar justicia efectiva.
En respuesta a las dificultades y sensaciones de inseguridad que enfrentan las víctimas al denunciar delitos sexuales y agresiones físicas en plataformas digitales, un grupo de activistas feministas ha presentado una iniciativa ante el Congreso de Nuevo León. La propuesta busca reformar la ley que regula el acceso a una vida libre de violencia, con el fin de establecer módulos de denuncia presenciales que funcionen las 24 horas del día, los 7 días de la semana. La intención es ofrecer un espacio seguro y humano, donde las víctimas puedan recibir atención inmediata y acompañamiento profesional en perspectiva de género, incluyendo psicólogas y trabajadoras sociales. Este enfoque busca reducir la revictimización que muchas mujeres experimentan en los procesos en línea, donde el trato muchas veces resulta insensible o incluso hostil. Además, la iniciativa contempla la creación de protocolos para operadores de transporte público, ante recientes casos de acoso y violencia. También se advierte que espacios como el Vagón Rosa del Metro, creados para protección, no están cumpliendo su función debido a la falta de vigilancia efectiva, exponiendo a las usuarias a mayores riesgos. La propuesta, que ya fue entregada al Congreso local, busca generar un cambio en la atención a las víctimas, promoviendo una justicia más humana, rápida y efectiva. La iniciativa recibe respaldo en un contexto donde las denuncias virtuales han sido criticadas por su carácter impersona, dejando a muchas víctimas sin apoyo real en momentos críticos. La urgencia de modificar estos procedimientos refleja una necesidad creciente de humanizar y hacer más accesible la justicia para las mujeres afectadas por la violencia en el estado.
