Monterrey, Nuevo León. – El congestionamiento vial y el creciente uso del transporte público en Monterrey impactan significativamente la salud mental de los ciudadanos, según especialistas en movilidad y psicología. Con un promedio de 2.5 a 3 horas perdidas diariamente en el tráfico, la situación se ha vuelto crítica.
Firmas como TomTom e INRIX reportan que un regiomontano puede perder entre 79 y 144 horas al año en traslados. Ervey Cuéllar, especialista en movilidad, describió esta crisis como una “asfixia vial”, que genera estrés profundo y puede dar lugar a conductas violentas. La dependencia del transporte público agrava esta problemática.
La psicóloga Cristina Delgado enfatizó que los largos traslados tienen consecuencias emocionales directas. Aunque muchos pacientes no mencionan el tráfico como motivo principal de consulta, este se convierte en un tema recurrente que exacerba sus problemas de salud mental.
Quienes utilizan camiones urbanos experimentan un aumento del estrés debido a la falta de horarios y frecuencias definidas. Esta incertidumbre provoca una pérdida de control que agrava la situación emocional de los pasajeros. Luz Adriana, vecina de San Bernabé, reporta perder entre tres y cuatro horas diarias en sus traslados, lo que le genera fatiga y estrés.
Por su parte, Marta Alicia González, habitante de Villas de San Francisco, invierte hasta dos horas y media para llegar a su trabajo. Relata que la ansiedad y el estrés son constantes, afectando su calidad de vida al no poder cumplir con sus responsabilidades diarias debido al tráfico.
La situación actual pone de manifiesto la necesidad de soluciones efectivas para mejorar la movilidad en Monterrey y proteger la salud mental de sus habitantes.

