El histórico barrio regiomontano se convierte en epicentro de festividades, disfraces y cultura durante la noche más terrorífica del año.
Con una historia que se remonta al siglo XVIII, Barrio Antiguo en Monterrey se transforma cada 31 de octubre en un escenario vibrante lleno de fantasía y celebración. Este sector, considerado uno de los más antiguos de la ciudad, ha sido testigo de diversos procesos históricos y ciclos de decadencia y recuperación. En la noche de Halloween, las calles del barrio se llenan de residentes y visitantes que participan en una tradición que combina creatividad, historia y alegría. Miles de personas exhiben disfraces que van desde personajes populares hasta creaciones artesanales que reflejan talento y originalidad local. Restaurantes y antros se preparan con promociones y concursos de disfraces, impulsando un espíritu colectivo que revive la esencia festiva del barrio. La celebración en Barrio Antiguo no solo atrae por la diversión, sino también por la oportunidad de reconectar con un patrimonio cultural que desde hace décadas se ha consolidado como un símbolo de la identidad regiomontana. Además, expertos interpretan que estas festividades fortalecen el sentido comunitario y reactivan un espacio que, con el tiempo, ha establecido su importancia como centro cultural y de ocio en la ciudad.
