Aumento del cansancio y el hartazgo entre mujeres dificulta el registro y atención a casos de violencia familiar en la región.
En Nuevo León, la disminución en el número de mujeres que presentan denuncias por violencia de género responde en gran medida al agotamiento emocional y la fatiga que enfrentan las víctimas. A pesar de los esfuerzos institucionales, muchas mujeres experimentan un desgaste profundo que las lleva a abandonar los procesos de denuncia, especialmente en casos de violencia familiar, una problemática que ha ido en aumento en la entidad.
La falta de registro completo y la percepción de que sus casos no son atendidos adecuadamente generan un desinterés crecientes entre las víctimas, quienes se sienten frustradas ante la inacción o la poca respuesta de las autoridades. La comunidad feminista señala que estas cifras oficiales no reflejan la realidad, ya que muchas víctimas prefieren mantenerse en silencio, incrementando la brecha entre los datos y la realidad social.
Este fenómeno evidencia la urgencia de reforzar las acciones de apoyo y sensibilización, y de aceptar que la violencia de género sigue siendo un problema latente y grave en el estado. Reconocer y atender estas heridas invisibles es fundamental para avanzar hacia un entorno más seguro y justo para las mujeres.
En el marco de la conmemoración del Día contra la Violencia de Género, diferentes organizaciones convocan a la comunidad a participar en la Marcha 25N, que este año contará con la participación esperada de más de 100 personas. La caminata, que inicia a las 17:00 horas en la Explanada de los Héroes, busca visibilizar el problema y exigir acciones concretas para garantizar la protección de las víctimas.
