Aunque se han iniciado licitaciones en algunos tramos, la fase más compleja en Monterrey presenta incertidumbres en el proyecto ejecutivo y permisos de vía.
El programa para el desarrollo del tren en Nuevo León continúa enfrentando obstáculos, particularmente en el tramo que atraviesa el área metropolitana de Monterrey. Aunque los primeros segmentos, como el tramo Salinas Victoria-Lampazos, ya fueron licitados y cuentan con avances administrativos, la parte central del proyecto aún presenta dudas importantes en su planeación, especialmente en la integración de los viaductos y conexiones viales existentes. Hasta ahora, no existen propuestas formales por parte de los principales actores del sector privado, incluyendo la empresa vinculada a Carlos Slim, para participar en esta sección clave, lo que genera incertidumbre sobre su avance. La federación ha proyectado un retraso en las obras planificadas, originalmente programadas para comenzar en julio, y ha priorizado la apertura de los primeros tramos en el noreste del país, con miras a enfocar esfuerzos en la zona metropolitana de Monterrey en 2024. Este proyecto, que busca impulsar la movilidad y el desarrollo regional, requiere de una planificación precisa y una mayor participación para avanzar con firmeza.
