La región registra un crecimiento récord en empleadores sin seguridad social, duplicando la media nacional y reflejando desafíos para el mercado laboral local.
En 2025, la informalidad patronal en Nuevo León se elevó significativamente, alcanzando un incremento del 36% en el número de empleadores que trabajan sin aportar a la seguridad social de sus empleados. Este avance duplica la tendencia observada a nivel nacional, donde el crecimiento fue del 18% en el mismo periodo. El aumento en empresas y patrones informales evidencia un deterioro en las condiciones laborales y empresariales en la entidad, configurando un panorama desafiante para el sector formal.
De acuerdo con las cifras oficiales, en el segundo trimestre de 2025 se identificaron más de 114 mil empleadores en el estado, pero solo alrededor de 77 mil estaban inscritos formalmente ante el Seguro Social. Esto implica que más de 37 mil patrones operan en la informalidad, dejando a sus trabajadores sin acceso a beneficios sociales y servicios de salud. En comparación, un año antes la cifra de patrones informales era de aproximadamente 27 mil, evidenciando un crecimiento acelerado.
A nivel nacional, más de 3.5 millones de personas declararon ser empleadoras, pero solo un tercio tenía registro formal ante las autoridades laborales, revelando una tendencia creciente hacia la informalidad. Este fenómeno refleja no solo la dificultad de cumplir con las obligaciones fiscales y de seguridad social, sino también un entorno que desalienta el cumplimiento legal. Expertos y representantes del sector empresarial, como Cecilia Carrillo López, señalan que la falta de confianza en el sistema de salud y pensiones, además de percepciones de poca rentabilidad de los impuestos, impulsan a muchos empleadores a mantenerse en la informalidad. Esta situación impacta negativamente en los derechos de los trabajadores y en la sustentabilidad del sistema social del país.
El crecimiento de la informalidad en Nuevo León evidencia la necesidad de reformas y estrategias que fortalezcan la regulación y mejore la percepción del sistema de seguridad social, para crear un entorno laboral más justo y estable.
