El caso de un empleado asesinado revela un trasfondo de celos familiares en Nuevo León.
Pedro Arnoldo, dueño de “FLOW SHOES” en el centro de San Pedro Garza García, fue vinculado a proceso por el asesinato de su empleado Miguel Ángel, de 18 años. El Juez le impuso prisión preventiva tras acusarlo de homicidio doloso.
La situación se desató cuando Pedro se enteró de un video íntimo entre su hija y Miguel Ángel. Aterrorizado por los celos, el empresario asesinó al joven disparándole cuatro veces y lo sepultó en una fosa previamente preparada.
Las autoridades localizaron el cuerpo tras una denuncia de desaparición, llevando a cabo varias investigaciones que confirmaron la terrible verdad alrededor de este crimen.

