La legislación, impulsada por PRI y PRD, modifica plazos y reglas sobre paridad y nepotismo, generando debate político en el estado.
La Cámara de Diputados de Nuevo León dio un paso relevante hacia cambios en la legislación electoral mediante la aprobación en primera instancia de una reforma que contempla ajustar los plazos para cumplir con las reglas de paridad de género y establece medidas contra el nepotismo. La iniciativa, respaldada por los partidos PRI y PRD, permite a los partidos postular candidaturas sin obligación de seguir la paridad total hasta los comicios de 2033, retrasando su aplicación obligatoria para la gubernatura y alcaldías. La votación registrada en el Pleno fue acompañada por abstenciones de Morena y Movimiento Ciudadano, quienes señalaron procesos legislativos poco transparentes y falta de discusión profunda en torno a la reforma. La propuesta también incluye reglas que prohíben que familiares directos de funcionarios públicos sean reusados en candidaturas inmediatas, buscando reducir prácticas nepotistas. La discusión en la Legislatura refleja un escenario de tensiones políticas, donde diferentes bloques acusan intereses particulares y carecemos de consensos amplios en temas de democracia y transparencia. Para que la reforma entre en vigor, deberá aprobarse en una segunda votación con al menos 28 votos y ser publicada por la autoridad estatal en los próximos días, impactando el proceso electoral de 2026-2027 y marcando un nuevo capítulo en la política local.
