En el Primer Parlamento Migrante, residentes en el extranjero plantean acciones para garantizar derechos y dignidad, especialmente en casos de repatriación.
En el marco del Primer Parlamento Migrante en Nayarit, 30 residentes de la entidad que han vivido en otros países presentaron propuestas clave para fortalecer el vínculo social y cultural con su tierra natal. Entre las iniciativas destaca la creación de un fondo de repatriación que permita a las familias afrontar los elevados costos de trasladar los restos de quienes fallecen en el extranjero, gastos que pueden alcanzar entre 5 mil y 15 mil dólares. La propuesta busca garantizar que los restos de los migrantes puedan regresar a Nayarit con dignidad, en reconocimiento a su esfuerzo y legado.
Además, los participantes abogaron por fortalecer las políticas públicas que impliquen ferias, espacios y acciones que reivindiquen los derechos de la comunidad migrante, promoviendo la inclusión y el contacto familiar sin restricciones por frontera. La presidenta del Club Ranchos Unidos de Nayarit, Josefa León, destacó que estas iniciativas buscan que las familias, sin importar su distancia, mantengan viva su identidad cultural y unida a su comunidad de origen.
Estas propuestas adquieren una mayor relevancia en el contexto de una diáspora que supera los límites económicos y políticos, destacando que los migrantes son actores fundamentales para el desarrollo social y económico de Nayarit. La propuesta de un fondo de repatriación se suma a otros esfuerzos preventivos y humanitarios que requieren atención institucional, proporcionando un acto de justicia y respeto hacia quienes han contribuido desde el extranjero a la historia y el progreso del estado.
El evento fue presidido por Isidro Castillón, representante de la Federación Nacional e Internacional de Nayaritas en Estados Unidos (FENINE). La iniciativa refleja un reconocimiento creciente hacia la importancia de las comunidades migrantes, no solo como motor económico, sino también como portadoras de raíces culturales y vínculos familiares que trascienden fronteras.
Este proceso evidencia un cambio en la percepción social y política respecto a la migración, impulsando acciones que fortalecen la dignidad y el sentido de pertenencia en un fenómeno global en auge y con impacto local.
