La historia de Yang destaca la autosuficiencia y el aislamiento en un mundo moderno.
Lichuan, China. Yang ha pasado 50 años viviendo en una cueva en las montañas de Hubei, donde ha encontrado un equilibrio natural. La casa, construida hace un siglo, es un refugio que combina aislamiento y autosuficiencia.
Acceso al agua, microclima y una estufa de leña permiten a Yang mantener su vida sin servicios modernos. Aunque antes criaba ganado, ahora cultiva plantas medicinales para vender en la cercanía. Para él, la soledad no es un sacrificio, sino una elección de vida.
La historia de Yang refleja una conexión única con la naturaleza y un estilo de vida que contrasta con el bullicio urbano actual.

