Uno de cada tres mujeres ha sufrido violencia de pareja o sexual, y la cifra permanece sin mejoras significativas en las últimas décadas.
La incidencia de violencia contra las mujeres sigue siendo una problemática global que demanda atención urgente. Un informe reciente de la Organización Mundial de la Salud revela que aproximadamente un tercio de las mujeres en todo el mundo han sido víctimas de violencia por parte de su pareja o de agresiones sexuales a lo largo de su vida. Durante el último año, más de 300 millones de mujeres mayores de 15 años enfrentaron violencia física o sexual por parte de sus parejas, cifras que muestran la magnitud del problema.
A pesar de los esfuerzos internacionales para reducir estos índices, el progreso ha sido lamentablemente lento, con una disminución anual del 0.2 por ciento en las últimas dos décadas. La persistencia de estos niveles refleja no solo la vulnerabilidad de las víctimas sino también la insuficiente efectividad de las estrategias de prevención y protección. Además, se estima que millones de mujeres sufren violencia sexual por agresores que no son sus parejas, ejemplo del impacto del estigma y el miedo que dificultan la denuncia y la atención adecuada.
En un contexto global, expertos señalan que la conciencia acerca de la violencia de género aún requiere mayores campañas educativas y políticas públicas efectivas. La problemática, que afecta a todas las sociedades independientemente de su desarrollo, requiere acciones coordinadas que permitan crear entornos seguros y libres de miedo para las mujeres en todas partes.
