La vicepresidenta critica la decisión de cobrar aranceles por peregrinar en una ruta pública y abandonada, generando debate sobre la gestión vial.
La vicepresidenta Victoria Villarruel expresó su rechazo ante la imposición de un cobro por parte de las autoridades de Vialidad Nacional a una comunidad de peregrinos que realiza una ruta tradicional en Misiones. La Iglesia local denunció que debieron pagar más de medio millón de pesos para transitar por una vía caracterizada por su estado deteriorado y vegetación invasora, en un acto que fue calificado como una medida inédita en las últimas décadas. La situación refleja las problemáticas del mantenimiento y la gestión de infraestructura vial en zonas rurales y abandonadas, donde la falta de inversión ha permitido que importantes caminos tradicionales se deterioren. Además, la reacción de Villarruel se sumó a un contexto de cuestionamiento a la autoridad vial, cuya responsabilidad recae en un funcionario vinculado a figuras cercanas a la campaña gubernamental. La polémica ha abierto un debate sobre la lógica del cobro en vías públicas y el respeto a la tradición en el ejercicio de la fe.
