La candidata presidencial de La Libertad Avanza intensifica contactos con mandatarios provinciales en su estrategia electoral, mientras el oficialismo reafirma su distanciamiento.
En un movimiento que marca la intensificación de sus contactos con actores provinciales, Victoria Villarruel ha comenzado a sostener reuniones con gobernadores de distintas regiones del país en los meses recientes. Su agenda incluye visitas a varias provincias, donde ha participado en eventos y mantenido encuentros con mandatarios de diferentes orientaciones políticas. Estas acciones ocurrieron en un contexto en el que su relación con los sectores del Gobierno nacional se mantiene distante y marcada por el rechazo. La Vicepresidenta Cristina Fernández de Kirchner continúa alejada del ámbito del Ejecutivo, concentrándose en su rol en el Senado y en la estrategia del oficialismo para gestionar temas polémicos y fortalecer su influencia en la escena política. Sin embargo, la articulación de Villarruel con los dirigentes provinciales busca consolidar una base de apoyo en vista de las próximas elecciones, en un escenario en el que se debate el federalismo y la redistribución de fondos, temas clave en la agenda política. Expertos señalan que esta estrategia puede alterar las dinámicas tradicionales y poner en jaque la cohesión del oficialismo, que reafirma su intención de mantener el control fiscal y evitar divisiones internas. La cercanía de Villarruel con gobernadores, además, representa un desafío para quienes consideran que su acercamiento al peronismo puede reconfigurar alianzas en el escenario electoral. La participación activa de la candidata en gestiones provinciales contribuye a ampliar su presencia política, pese a que desde el oficialismo advierten sobre eventuales intentos de desestabilización en temas económicos y de unidades regionales.
