Miches, República Dominicana. – Miles de dominicanos emprenden travesías peligrosas en yolas hacia Puerto Rico, buscando escapar de una crisis económica que limita sus oportunidades. Sin equipo de seguridad y en embarcaciones improvisadas, muchos enfrentan el riesgo de naufragios.
El deseo de una vida mejor impulsa la migración irregular. Según la Organización Internacional para las Migraciones (OIM), factores socioeconómicos como la falta de empleo y bajos salarios están detrás de estas decisiones. Muchas familias se ven obligadas a dejar atrás su hogar en busca de condiciones más favorables.
La OIM destaca que la inseguridad financiera es un aliciente crucial para quienes deciden arriesgarse en este tipo de viajes. La búsqueda de estabilidad económica y oportunidades de trabajo son motivaciones poderosas que llevan a ciudadanos a embarcarse en estas peligrosas aventuras.
Historias como la de Daniel Batista reflejan la tragedia detrás de estos viajes. Daniel perdió a su pareja, María, quien estaba embarazada, durante un naufragio en su intento de llegar a Puerto Rico. La incertidumbre y el dolor se extienden entre las familias que quedan atrás, con la esperanza de un futuro diferente que se convierte en tragedia.
En 2022, el informe Migrantes Desaparecidos de la OIM registró 269 muertes en el Caribe, con naufragios como la principal causa. En 2023, 91 víctimas fueron reportadas en la ruta de República Dominicana a Puerto Rico. La triste realidad de estos “naufragios invisibles” refleja la complejidad del fenómeno migratorio en esta región.

