La demanda por asistir a la carrera ha llevado a que las entradas oficiales se agoten, impulsando la reventa con precios elevados en distintas plataformas.
La emoción por el Gran Premio de Fórmula 1 en el Autódromo Hermanos Rodríguez ha alcanzado su punto máximo, dejando prácticamente sin disponibilidad las entradas oficiales después de su rápida liquidación. Desde que la venta inició en noviembre de 2024 a través de Ticketmaster, los boletos en las zonas más solicitadas se agotaron, con precios que varían desde los siete mil hasta los treinta y mil pesos en las áreas premium. Actualmente, los interesados en asistir solo pueden recurrir a plataformas de reventa, donde los precios fluctúan significativamente según la fecha y el tipo de entrada.
Los aficionados que desean participar en las jornadas del evento, que comprende prácticas libres, clasificación y la carrera del domingo, encuentran en plataformas como StubHub opciones con precios que oscilan desde los 645 hasta más de 25 mil pesos dependiendo del día y la demanda. Especialmente en el caso de los boletos para la competencia final, los precios en reventa alcanzan una alta cotización, reflejando la fuerte preferencia del público por presenciar en vivo esta emblemática carrera en México. Los abonos que cubren todo el fin de semana ofrecen una opción para quienes quieren disfrutar de toda la programación, aunque a precios que en algunos casos superan los 250 mil pesos en zonas exclusivas como el Paddock Club.
Para quienes valoran la experiencia completa, la opción de adquirir pases para los tres días en reventa comienza en aproximadamente seis mil pesos, aunque los costos pueden cuadruplicarse en las zonas de mayor demanda. La alta demanda, la oferta limitada en mercado secundario y la pasión de los seguidores mantienen los precios de los boletos en niveles elevados, evidenciando la relevancia que el evento tiene tanto para aficionados locales como internacionales en el calendario del automovilismo.
El aumento en los precios en plataformas de reventa también genera preocupación entre quienes buscan una experiencia asequible, resaltando la importancia de una planificación anticipada y la necesidad de regular mejor este mercado secundario en eventos de gran magnitud como el Gran Premio de México.
