Cacerolazos y bocinas en diferentes zonas de la Ciudad reflejan el rechazo social a las decisiones del gobierno y a las acusaciones contra figuras políticas. Este viernes por la noche, residentes de varios barrios de la Ciudad Autónoma de Buenos Aires salieron a las calles con cacerolas y bocinas en señal de protesta. La movilización surgió en respuesta a los vetos recientes del presidente Javier Milei a leyes aprobadas en el Congreso, y a las denuncias que implican a la familia Milei en asuntos de corrupción y coimas. La manifestación más numerosa ocurrió en el barrio de Caballito, en la intersección de Acoyte y Rivadavia, donde cientos de vecinos se congregaron para expresar su malestar. La protesta también se extendió a otros sectores de la ciudad, como Recoleta, Villa Urquiza, Parque Chacabuco, Almagro y Parque Patricios. Los manifestantes mostraron su rechazo a la postergación de proyectos importantes, entre ellos la reformulación del financiamiento universitario y la declaración de emergencia pediátrica, ambas sancionadas en el Congreso pero bloqueadas por el Poder Ejecutivo. Este movimiento social no fue aislado; en realidad, forma parte de una estrategia de protestas que pretende consolidar unplan de movilizaciones a nivel nacional. Para ello, ya convocaron a una manifestación masiva prevista para el 17 de septiembre, en la que se espera una mayor participación ciudadana, en un contexto de creciente descontento popular.
