Vigo, Galicia. – Un grupo de vecinos de la calle Lepanto ha entregado un diploma de agradecimiento a aquellos que colaboraron en el derribo del Scalextric, una controvertida estructura que ocupó el espacio en la entrada de la autopista. Esta acción rememora una lucha que se extendió por más de una década.
El diploma, emitido el 25 de mayo de 1986, reconoce la participación de diversos miembros de la comunidad que abogaron para eliminar una construcción que afectó la calidad de vida y el comercio en el área. El Scalextric, un paso elevado que tenía 9,60 metros de ancho y se situaba a seis metros de altura, supuso un grave problema para los residentes debido al tráfico de aproximadamente 2,500 vehículos diarios.
Las manifestaciones y esfuerzos de los vecinos llevaron a que el gobierno finalmente accediera a su derribo en 1986. En este contexto, políticos como Manuel Soto y Javier Sáenz de Cosculluela participaron en un acto simbólico donde se retrataron utilizando herramientas para celebrar la acción. Aunque los líderes políticos tuvieron visibilidad, los verdaderos protagonistas de la historia fueron los vecinos, cuyo compromiso fue fundamental.
El procedimiento de demolición, que inicialmente generó ciertos debates sobre el uso de explosivos, se realizó con maquinaria especializada. A pesar del ruido generado por la obra, los residentes en su mayoría lo tomaron con humor y mencionaron que era “música celestial”. El Scalextric fue finalmente desmantelado en piezas que acabaron en la ría de Bouzas, donde terminaron su vida útil.
Para conmemorar aquellos años de lucha, los vecinos de la calle Lepanto decidieron no olvidar a quienes los apoyaron y crearon el diploma que ha sido entregado en una emotiva ceremonia. Este gesto simboliza la unión y perseverancia de una comunidad que logró cambiar su entorno urbano.

