La provincia renovará sus legisladores el próximo 26 de octubre, en medio de una lucha por la tercera banca y un escenario político desafiante para el oficialismo.
Corrientes se prepara para elecciones legislativas que definirán la composición de la Cámara de Diputados en la provincia mesopotámica, con una renovación de tres bancas prevista para el 26 de octubre. La incógnita central es si el oficialismo, liderado por el gobernador Gustavo Valdés, logrará consolidar las posiciones por encima del 40% de intención de voto, según las encuestas internas. Para ello, postulan a Diógenes González y Práxedes López, quienes buscan mantener las bancas que vencen en diciembre.
El actual escenario muestra una competencia marcada por la influencia del peronismo, que en las últimas elecciones generales de junio pasado alcanzó un fuerte respaldo, además del crecimiento de candidaturas libertarias, que enfrentan dificultades para posicionarse. La campaña también está ensombrecida por la presencia de Virginia Gallardo, quien intenta asegurar una banca en medio de una tendencia peronista consolidada, pero enfrentando un panorama complejo ante la histórica fortaleza del peronismo local.
El contexto político en Corrientes revela una provincia con un fuerte arraigo peronista, que en los últimos años ha mostrado resistencia a los movimientos alternativos, aunque en 2023 algunos sectores medios y bajos expresaron malestar social y un alejamiento del apoyo oficial. La distancia entre los candidatos del oficialismo y la oposición es significativa, pero la posibilidad de una elección dividida en bancas mantiene la expectativa de un escenario reñido.
El resultado tendrá implicancias tanto en la dinámica local como en la relación entre el gobierno y las fuerzas opositoras, en una provincia donde la política tradicionalmente ha sido un reflejo de las tensiones nacionales, pero con particularidades propias que complican los pronósticos.
