El avance en campañas de vacunación y un descenso en casos positivos destacan la recuperación de la salud pública en México tras un brote importado. En México, el porcentaje de población vacunada contra el sarampión alcanzó un 87%, resultado de intensas campañas de inmunización. Tras un brote importado desde Texas, las autoridades de salud lograron contener el incremento de casos, que en septiembre sumaron más de 4,400 contagios en 23 estados. La mayor incidencia se registra en menores de cinco años, especialmente en niños de 0 a 4 años, quienes representan cerca del 26 por ciento de los afectados. El brote, que provocó 21 defunciones hasta la fecha, resaltó la importancia de mantener las coberturas vacunales, especialmente en un contexto donde la pandemia por COVID-19 interrumpió los procesos de inmunización infantil. La atención se centró en reforzar la vacunación en este sector vulnerable, ya que las generaciones afectadas por la pandemia están alcanzando una edad en la que necesitan completar su esquema inmunitario para evitar rebrotes. La Secretaría de Salud ha declarado que, aunque la vacunación es un proceso voluntario, su rol es fundamental para mantener la protección colectiva. La autoridad sanitaria también enfatizó que, si bien no puede obligarse a ninguna persona a inmunizarse, es crucial ofrecer información y acceso a las vacunas para prevenir futuras emergencias epidemiológicas. Con estos resultados, México continúa fortaleciendo su estrategia de salud pública para garantizar una población más protegida frente a enfermedades prevenibles como el sarampión, reafirmando su compromiso con la salud infantil y la erradicación de brotes relacionados con el virus.
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