La institución busca fortalecer la vigilancia universitaria mediante reestructuración y revisión de personal, en medio de incidentes recientes.
La Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM) está llevando a cabo una serie de ajustes en su sistema de seguridad institucional, con el objetivo de mejorar la coordinación y reforzar las medidas preventivas en espacios académicos y de esparcimiento dentro de Ciudad Universitaria y otras sedes en el área metropolitana. Estas modificaciones incluyen la sustitución de varios mandos medios y una revisión exhaustiva de los procedimientos administrativos en la Dirección General de Análisis, Protección y Seguridad Universitaria (DGAPSU).
Los cambios forman parte de una estrategia integral para corregir prácticas operativas que han sido identificadas como ineficientes, además de resolver conflictos laborales internos. La reestructuración se ejecutará progresivamente hasta enero de 2026, periodo en el cual varios líderes de departamento serán removidos y reemplazados con la finalidad de garantizar un funcionamiento más eficiente y transparente en la seguridad universitaria.
Como parte del proceso, también se llevó a cabo un diálogo con integrantes del personal de vigilancia y protección civil, en el que se discutieron aspectos relacionados con los protocolos, condiciones laborales y la necesidad de una mejor relación interna. La institución también evalúa la posible rescisión del contrato de un vigilante involucrado en una agresión reportada en el CCH Vallejo, postura en línea con su política de cero tolerancia hacia conductas violentas o abusivas.
Este proceso de renovación responde a la necesidad de mejorar la percepción y la realidad de la seguridad en la universidad, tras una serie de incidentes que evidenciaron vulnerabilidades en la vigilancia y gestión de recursos humanos. La UNAM busca, además, promover un entorno más seguro y confiable para estudiantes, académicos y personal administrativo.
Es importante destacar que, a pesar de estos esfuerzos internos, persisten los paros y manifestaciones en varias facultades, donde la comunidad estudiantil exige mejores condiciones en materia de seguridad y atención institucional. La universidad continúa dialogando y estableciendo mesas de trabajo para atender these reclamos y fortalecer la convivencia en el campus.
