La decisión de un juez federal permite a los conductores de Uber dejar o recoger pasajeros en más de 70 aeropuertos sin ser detenidos, en medio de debates sobre regulación del transporte.
Recientemente, una resolución judicial en México otorgó a Uber una suspensión definitiva que impide a las autoridades detener a sus conductores en los principales aeropuertos del país. La medida beneficia a los operadores que utilizan la plataforma para dejar o recoger pasajeros en más de 70 instalaciones aeroportuarias, incluyendo las principales instalaciones internacionales y nacionales en territorio mexicano.
Este fallo se produce en un contexto donde la regulación del transporte por aplicación genera diversas polémicas en México. Durante más de una década, Uber ha argumentado que sus vehículos deben tener acceso libre a los aeropuertos, argumentando que esta es una necesidad clave para la movilidad eficiente y que aporta dinamismo al turismo y la economía local. La suspensión busca garantizar la libre operación en el marco federal, priorizando la seguridad y la recuperación del sector transporte en un momento en que México prepara la llegada de millones de turistas para eventos internacionales como el Mundial de Fútbol.
Al mismo tiempo, las autoridades mexicanas, representadas por la Secretaría de Infraestructura, Comunicaciones y Transportes (SICT), suspendieron en 2024 un proyecto de reforma que hubiera facilitado la operación de plataformas como Uber y Didi en zonas federales. La decisión se tomó tras la presión de los taxistas tradicionales, aunque la empresa Uber confía en que esta suspensión será definitiva y que se alcanzará una regulación que favorezca la movilidad moderna y eficiente en los aeropuertos.
Uber, con presencia consolidada en México, cuenta con un esquema que moviliza a más de 400 personas entre conductores y repartidores, resaltando su importancia en el ecosistema de transporte del país. La resolución judicial refuerza la continuidad de su operación, en un momento en que el sector enfrenta desafíos regulatorios y busca adaptarse a las nuevas tendencias de movilidad.
Este fallo pone de manifiesto la tensión entre la regulación gubernamental y la innovación en servicios de transporte, así como la relevancia de ajustar las leyes para aprovechar los beneficios económicos y turísticos que plataformas como Uber aportan en el contexto actual.
